jueves, 7 de julio de 2011

Capítulo 1

No entiendo para que me meten tanta prisa, puesto que absolutamente todos los muebles y todas las cosas que medianamente me importan están ya en el camión.
Apenas me quedan cuatro camisetas, mis pantalones anchos y mis botas militares por guardar.

A sí que en apenas cinco minutos estaba con mi “maleta” preparada y con mi portátil nuevo en mi mano derecha.

En ese portátil llevo toda mi vida.
Hace unos meses fui a la mayor tienda de aparatos de electrónica que existe en los Estados Unidos y me compré el mejor ordenador del mercado.
Aunque me costó bastantes meses de ahorros, guardando incluso todo el dinero de mis cumpleaños.
Pero la espera valió la pena. Todos los esfuerzos valieron la pena.
Recuerdo ese día como si hubiera ocurrido ayer…

Tres meses atrás

- Hola señorita- dijo un trabajador intentando ser amable- ¿Puedo ayudarle en algo?

- No- respondí fríamente, como siempre- Sé lo que quiero, gracias.

Aunque no confiara en la gente, era educada con los que lo merecían.

Me pasé horas, tres o cuatro, mirando fijamente todos los portátiles que había en el mercado.
Y después de comparar muchos ordenadores, encontré el ordenador perfecto.

Pues sí. Lo mejor que me ha ocurrido en tres meses ha sido comprar este ordenador.

- Jul- Gritan por enésima vez mis padres- Baja de una maldita vez.

Sí. Ya veis lo mucho que me quieren mis padres.

- Voy- grité enfadada.

Antes de bajar por las escaleras, me paré en la puerta de la que ha sido mi habitación durante toda mi vida.
Pasé la mano por las paredes donde hasta hace unos días han estado mis pósters y mis fotos.

-No, Jul- me digo a mí misma- Si lo peor que te puede pasar es cambiarte de cuarto, no pierdes nada.

A sí que bajo las escaleras, por última vez. O al menos lo intento, por que para variar mí hermano está en mitad de las escaleras cortándome el paso.

- Jack- le digo intentando mantener la calma- O te quitas, o te quitas.

- Claro- dice- Que miedo me das- añadió burlándose de mí.

Vale, he intentado mantener la calma con él pero es imposible

Jack, es mi hermano. Por desgracia.
No recuerdo ni un solo momento bueno con él. Aunque solo tiene dos años más que yo, es la persona más insoportable que puedes conocer.
Siempre está enseñando los calzoncillos, con ropa cara, yendo a todas las fiestas posibles y cada día con una novia diferente.
No nos parecemos en nada.
Él es rubio, de ojos oscuros y el capitán del equipo de fútbol. Por el contrario, yo soy pelirroja, de ojos verdes y detesto el deporte.

- Jack- dije enfadándome- Quita tu culo de las escaleras de una maldita vez.

- Claro que sí renacuaja- respondió burlándose de mí- ¿Qué me vas a hacer? ¿Ponerme música horrible de esa que escuchas?

No. Había pasado el límite de mi paciencia.
Le pegué una patada en toda la entrepierna. Y le tuvo que doler bastante por que se retorció de dolor en el suelo.

- Ah- Gritó- Por tu culpa no voy a poder tener hijos.

- Mejor- dije con indiferencia- A sí se habrán librado de tener un padre como tú.

Y me fui. Tenía que llegar ya al coche para que mis padres no me gritaran otra vez más.

- Al fin- Suspiró mi madre.
No la aguantaba. No me comprendía.

Ella solo quiere que sea pija como ella. Que lleve ropa cara y salga con el chico más guapo del instituto, aunque esto conlleve que sea un tonto sin cerebro. Como mi hermano.

A los diez minutos de estar montados en el coche se digno Jack a aparecer.
Yo tenía la esperanza de que le dijeran algo. Cualquier cosa. Un simple grito me hubiera valido.

- No se te habrá olvidado nada, ¿no?- Dijo mi padre.

- Si quieres nos paramos 10 minutos más- añadió mi madre.

- No, tranquilos- dijo mi hermano orgulloso.

¿Por qué no me extrañaba?
Siempre había sido así y siempre lo sería. La misma historia que se repite una y otra vez. Él siempre consigue lo que quiere.

Al fin conseguimos salir del aparcamiento.
Desde mi ventana se veían niños jugando felices, enamorados de la mano, y abuelos paseando.
No. Definitivamente no perdía nada. Es más, seguro que hasta se alegraban de que me fuera del pueblo.

Aún nos esperan cuatro horas de viaje. Me pondría a leer o a dormir pero mi hermano ha puesto su música a todo volumen para molestarme.
Bah. Me da igual, me pondré a escuchar música de verdad y cerraré los ojos un rato.

Mientas me dormía oí unas palabras de mis padres.

- Quizás en este sitio- empezó a hablar mi madre- Jul cambie, se vuelva más sociable y menos…

No sabía como describirme. Jamás me había preguntado ¿qué tal el día? o, ¿cómo estas?
No me conocía.

- ¿Rara?- Prosiguió mi padre- Sí, esperemos que sí.

Me empezaron a picar los ojos y tenía ganas de llorar. Mis padres no me quieren por como soy. No me conocen.
Pero no voy a llorar, no merecen mis lágrimas.

Se me escapó una lágrima traicionera y me dormí. No quería escucharlos, no quiero escucharlos.

- Sí- dijo mi hermano mientras que yo dormía- A ver si cambia algo para mejor y deja de ser insoportable.

- Tú- le dijo mi padre- Cállate. Ojala tú te parecieras en algo a ella. Mi pequeña siempre será lo mejor que he tenido- dijo dulcemente- Un poco diferente quizás, pero la quiero mucho y no se merece que la trates así. Asíque deja de meterte con ella.

Mi hermano se calló. No sabía que decir.

Pero esto yo ya no lo escuché. Yo ya dormía tristemente, pensando que nadie me quiere.


3 comentarios:

  1. Vale, me encanta tu blog :) Me he hecho seguidora y todo ;) jajaja

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  2. Tienes un blog muy interesante, es un placer leerlo.

    Quizas te guste el mio
    www.muytranquilo.blogspot.com

    Saludos guapa ;)

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  3. Por el momento la historia me gusta, espero que sigas así porque vas por buen camino!
    Aquí te dejo mi blog pásate y comenta si?^^


    Te sigo! <3
    http://pilar-porquetequieroenmivida.blogspot.com/

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